Huerto de interior para principiantes: 5 hierbas fáciles de cultivar
Por Pousso · 8 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
Tener hierbas frescas al alcance de la mano transforma la cocina de todos los días. Y no hace falta un jardín para conseguirlo: con un poco de luz, el recipiente adecuado y unos cuantos hábitos sencillos, un huerto de interior puede dar cosecha todo el año. Te explicamos cómo montarlo, paso a paso, y cuáles son las cinco hierbas más fáciles para empezar.
Paso 1: encuentra el lugar adecuado
A las hierbas aromáticas les encanta la luz. El lugar ideal es un alféizar orientado al sur o al oeste (al norte o al oeste si vives en el hemisferio sur) que reciba al menos de 5 a 6 horas de luz al día. Si tu cocina es oscura, o durante el invierno, una lámpara de cultivo puede tomar el relevo: calcula de 12 a 14 horas de luz al día.
Mantén las hierbas lejos de los radiadores y otras fuentes de calor, que resecan tanto la tierra como las hojas, y de las corrientes de aire frío cerca de una ventana que se abre a menudo.
Paso 2: ¿tierra o hidroponía?
Tienes dos opciones:
- Cultivar en macetas, la vía clásica y económica. Elige macetas de al menos 12 cm de diámetro con orificios de drenaje y rellénalas con un sustrato ligero y bien drenado. Una maceta autorriego facilita mucho las cosas con las hierbas que beben mucho, como la menta.
- Un huerto de interior hidropónico, sin nada de tierra. Las raíces están en agua enriquecida con nutrientes y la luz integrada se encarga del resto. Nuestro huerto de interior LED tiene capacidad para seis cápsulas y gestiona la iluminación de forma automática, lo que lo convierte en la manera más fácil de empezar.
Paso 3: ¿sembrar o comprar plantas?
Comprar plantas jóvenes en un vivero te permite cosechar antes. Sembrar requiere unas semanas de paciencia, pero es más económico y mucho más gratificante. Para tus semillas, un semillero con tapa de humedad conserva el calor y la humedad que necesitan para germinar. Abre la ventilación y luego retira la tapa poco a poco en cuanto aparezcan las primeras hojas verdaderas.
Las 5 hierbas más fáciles de cultivar en interior
1. Albahaca
La estrella de cualquier huerto de interior. A la albahaca le gusta el calor (más de 18 °C), mucha luz y una tierra húmeda pero nunca encharcada. Despunta con regularidad los brotes justo por encima de un par de hojas: así se ramificará y crecerá más frondosa.
2. Menta
Increíblemente vigorosa, la menta prácticamente crece sola, siempre que nunca le falte agua. Dale una maceta para ella sola, porque sus raíces invaden el espacio enseguida. Se conforma con una luz moderada.
3. Cebollino
Resistente y poco exigente, el cebollino (o cebollín) rebrota después de cada corte. Corta los tallos a 2 cm de la tierra en lugar de arrancarlos uno a uno.
4. Perejil
Tarda en germinar (cuenta con dos o tres semanas), pero el perejil se vuelve muy productivo una vez que arranca. Prefiere una luz intensa sin sol abrasador y una tierra que se mantenga ligeramente húmeda.
5. Cilantro
El cilantro tiende a espigarse rápidamente cuando hace calor. Siembra un poco cada tres o cuatro semanas para tenerlo siempre a mano y colócalo en un lugar luminoso pero fresco.
Paso 4: riega y abona, pero sin pasarte
- Riega cuando el primer centímetro de tierra esté seco al tacto.
- Vacía el agua que quede en los platos al cabo de 15 minutos.
- En un huerto hidropónico, añade agua en cuanto baje el nivel y agrega nutrientes líquidos según la dosis indicada en el envase.
- En maceta, basta con un abono líquido para hierbas aromáticas cada tres o cuatro semanas en primavera y verano.
Paso 5: cosecha en el momento justo
Empieza a cosechar cuando la planta alcance de 15 a 20 cm, cortando como máximo un tercio de las hojas cada vez: la cosecha regular estimula el nuevo crecimiento. Usa tijeras limpias para no aplastar los tallos. Cuando una planta se quede pequeña en su maceta, trasplántala a una más grande: la pala de trasplante de nuestro kit compacto de herramientas de jardinería te permite hacerlo con limpieza, incluso sobre el fregadero.
En resumen
Empieza poco a poco: dos o tres hierbas, un lugar luminoso o una lámpara de cultivo y un riego regular. Al cabo de unas semanas sabrás cuáles usas más en la cocina y podrás ampliar tu huerto de interior con total confianza.